Cidade de Deus
Ayer a la llegada a Rio me sentía como que terminaba una maratón.
El viernes salí de Conce a las 11 y media de la noche (pegas pendientes que tenía que dejar listas), 5 horas de manejo, 1 hora de descanzos y como dos litros de café en la carretera, llegué a Stgo a las 5:30, ducha, cambio de ropa y al aeropuerto. Checkin y abordando en menos de 1 hora.
6 horas de vuelo, 3 de suenho, desayuno de sushi que tenía mi hermana para la cena, pero como llegué "un poco" tarde, me lo llevé para comer en vez de la mala comida del avión...
A la llegada a Rio, en el mesón de los taxis conocí a una pareja de chilenos que también iban a Copacabana, así que compartimos el taxi.
Mi hotel, dejaba mucho que desear, pero igual tomé una habitación. PERO, una cuadra antes de llegar al hotel, pasamos por fuera de un Hostal que se veía bueno, y el taxista dijo que Tudo Bem.
Dejé mis cosas en la pieza, fui a ver el hostel, más barato y mejor, así que me cambié.
Por la tarde me caminé toda la playa de Copa, me tomé más de una par de cervezas con el barman escocés del hostal, y después fuimos a la Rua Lapa con dos nuevos amigos, uno austriaco y el otro alemán.
Buen carrete. Un par de garotas apenas en la mayoría de edad le echaron el ojo a mis amigos arios, a mi con mi cara de chileno no me dieron ni la hora.
El austriaco terminó siendo comido por la Magaly, al alemán la Rosie lo cambió por un sueco, y yo me retiré temprano (creo, porque salí sin reloj).
Para hoy tenemos en el menú ir a remojarse a Copa, la feria Hippie de Ipanema, y ya veremos que más tiene esta Cidade Maravillosa...
Adeus!
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